Archivo de la categoría: Históricas

Notas históricas publicadas en El Roble

Falleció Osvaldo Bayer

En el día de hoy, a los 91 años de edad falleció Osvaldo Bayer, historiador, escritor, periodista, anarquista, y profundamente querido y admirado compañero. Por Indymedia DDHH

Osvaldo en la Marcha del 24 de marzo de 2017. Foto: Hugo Scotte

Bayer nació en la ciudad de Santa Fe en 1927 y fue autor de obras fundamentales como “Los vengadores de la Patagonia trágica”, “Rebeldía y esperanza, Severino Di Giovanni” y “La Patagonia Rebelde”, entre muchas otras.

En 1958 fundó La Chispa, al que denominó como “el primer periódico independiente de la Patagonia”. Un año después fue obligado por la Gendarmería a punta de pistola a abandonar Esquel, acusado de difundir “información estratégica” en un punto fronterizo.

Durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón, Bayer fue perseguido por la Alianza Anticomunista Argentina dirigida por José López Rega, y marchó al exilio a Berlín Oeste donde vivió desde 1975 hasta el final de la dictadura genocida en 1983.

Osvaldo en su Fiesta de Cumpleaños 90junto a Norita Cortiñas. Foto: Matías Ronco, ANRed

Fue Secretario General del sindicato de prensa entre 1959 y 1962. En su cumpleaños número 90, que se festejó como una fiesta popular en la plaza Alberti de la ciudad de Buenos Aires, fue declarado Secretario General honorario del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA).

“De todo lo que he hecho en mi vida, el oficio de periodista es aquello con lo que me siento más identificado. Soy un periodista nato, lo seguiría haciendo siempre. A los 65 me jubilé pero igual seguí colaborando”, declaró en aquella ocasión. “El periodismo hoy, como siempre, continúa el poder de grandes empresas y faltan más cooperativas, pero hay que seguir luchando. Fui secretario general del gremio de prensa y así me fue: fui preso”.

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Protesta y represión en Francia: la otra cara del primer mundo 

Normalmente se suele decir que tenemos que copiar lo que pasa en el “primer mundo”. Que allí la población es ordenada, seria y responsable. No obstante, estas últimas semanas, en Francia se registraron una seguidilla de movilizaciones que hicieron temblar a toda Europa. – por Cristian.

Francia arde

En medio de un proceso de ajuste global donde la burguesía avanza abiertamente sobre las condiciones de vida de la clase trabajadora, el conflicto de los “chalecos amarillos” se enmarca en un proceso de movilización de largo aliento. Hace poco tiempo, los trabajadores franceses protagonizaron grandes movilizaciones contra la reforma laboral, movilizaciones que plantearon una dura resistencia a las políticas de Macron.

Esta vez, el detonante del conflicto fue el aumento de los impuestos sobre los combustibles, impuesto regresivo que encarece la canasta básica de todo laburante. No obstante, este aumento puntual se da en medio de una reforma fiscal regresiva mucho más amplia, donde el gobierno francés redujo tributos sobre la burguesía, haciendo así recaer todo el peso del ajuste sobre la clase trabajadora.

En función de esto, el reclamo fue escalando su tenor. Inicialmente, se decía que las movilizaciones estaban fuertemente ligadas a la ultraderecha francesa. Sin embargo, con el correr del tiempo, a medida que el reclamo se masificaba, esta supuesta dirección tendió a diluirse al tiempo que se incluían entre las consignas de los manifestantes la caída del poder adquisitivo del salario, el creciente desempleo, y la precariedad laboral.

Claramente el proceso de luchas que se desarrolla en Francia muestra que la clase trabajadora sufre penurias en todos los puntos del planeta, inclusive en el primer mundo, donde supuestamente están los mejores niveles de vida.

Este proceso muestra a las claras que la lucha de clases es un fenómeno indivisible del capitalismo, y que, mientras haya explotación, siempre habrá algún tipo de resistencia. Por el momento, esta resistencia parece no llegar a frenar el ajuste que está implementando Macron, sin embargo, la movilización se agudiza, al tiempo que la represión crece y se cobra cada vez más víctimas.

Es una labor urgente de aquellos que se identifican con el clasismo organizar esta resistencia, enfocándose no solamente en frenar este ajuste, sino también en sembrar conciencia de clase y organizar finalmente a la clase trabajadora para la toma del poder. Solamente así lograremos eliminar todas las penurias a las cuales nos condena el capitalismo.

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Editorial de El Roble de Septiembre: “A la mierda todo”

TAPA-125

Es difícil sintetizar una lectura sobre el momento actual. Desde El Roble siempre tratamos de mencionar los hechos más relevantes de la actualidad, analizar por qué en este sistema siempre perdemos quienes laburamos todos los días y ganan los patrones y sus políticos. Este número no será la excepción pero pasan tantas cosas que a veces no sabemos por dónde empezar.

Al cierre de esta edición el dólar cerró 37, 50 luego de un jueves en el que llegó a 42. Así dicho parece un número más o podemos pensar que no nos importa el dolar porque no tenemos ahorros que cuidar ni estamos pensando en viajar al exterior. Pero el gran problema es que el precio de ese papel verde condiciona los precios internos: la comida, el pasaje, el combustible, los servicios, los medicamentos, el precio de cualquier producto. Y ese efecto lo veremos en algunos meses, cuando se transforme en devaluación, llegando a los precios. Nuestro salario se devalúa todos los días y nos alcanza para cada vez menos. Pero eso es algo que no tenemos que contar…. lo vivimos en carne propia.

Según un informe de la CTA-A el salario mínimo vital y móvil para este año es de apenas 10 mil pesos y que el 35% de lxs trabajadorxs ocupadxs cobra menos que eso. Estima que para fin de año la caída real del salario mínimo será del 8,5% respecto al año pasado. También muestra que el salario real de lxs trabajadorxs del sector privado cayó un 6% y el de lxs trabajadorxs públicos un 9% en el último año. En otros sectores este porcentaje es aún más alto y es en aquellos donde no hay negociaciones colectivas porque mientras más precario sea el trabajo, menos posibilidad de obtener mejoras salariales. Los últimos datos que publicó el Indec indican que al menos el 34 por ciento de los asalariadxs estamos precarizadxs y el 25,7 somos pobres. Nada indica que este panorama vaya mejorar. Y frente a esto, la CGT convocó a un paro general recién para el 25 de septiembre… falta mucho como para saber si lo mantendrán.

Quizás un buen modo de subir el ánimo es recordarnos que en momentos de crisis tenemos que hacer lo imposible por unir nuestras fuerzas, tener siempre los valores de la solidaridad y la mano levantada para cada compañerx que sale a luchar por su fuente de trabajo, por aumento salarial, porque las condiciones laborales son cada vez peores ya que somos la primera variable de ajuste. Una tarea fundamental es no olvidarnos de esto: somos una misma clase trabajemos en el estado o en el sector privado, produzcamos caños, autopartes, ropa, comida; trabajemos en capital o en provincia, en el sector de la educación, de la salud, en servicios, hagamos changas de lo que podamos, laburemos en empresas chicas o grandes, o estemos sin laburo o nos ocupemos de los trabajos en la casa o el cuidado de otras personas sin cobrar un sueldo. Somos de la misma clase trabajadora.

Pero los planes del gobierno no hace distinciones. Deben hacer pasar el ajuste porque es lo que piden todos los capitalistas. Y por eso las fuerzas represivas están cada vez más en las calles tratando de callar nuestra voz: la de las mujeres que salimos por el aborto legal y contra la violencia patriarcal; la de cada sector que está en lucha como el universitario, que lleva casi un mes de paro por el recorte en el presupuesto y porque la oferta salarial es un chiste; o la del conjunto de trabajadorxs que sale a defender los cierres y despidos como los compañeros de Astilleros Río Santiago, como TELAM, como el INTI, Agroindustria y tantos otros;  a cada comunidad que sale a decir NO a la minería contaminante o a la producción con transgénicos como es el caso de Jáchal que se opone a la multinacional Barrick Gold. Por todo esto es fundamental la UNIDAD Y SOLIDARIDAD. Porque vamos a seguir resistiendo cada uno de los ataques y si estamos divididos es segura la derrota.

Gran ejemplo de esta unidad fue la marcha convocada en principio por docentes, no docentes y estudiantes de las universidades, pero que se transformó en una convocatoria necesaria para todo el pueblo trabajador que quería salir a Plaza de mayo, a reclamar y hacer sentir el repudio hacia la política del gobierno.

Toda la máxima unidad en la calle y en ese camino ir desarrollando un programa que ponga por delante los intereses de nuestra clase. Nuestra opción nunca será junto a ninguna opción de la burguesía, por más lindo que sea su discurso. La única forma de barrer de una vez por todas con este sistema es acabando con la explotación y con todo tipo de opresiones. Solo la organización obrera y de todos los sectores oprimidos será la que plantee otra forma de vida y salga a conseguirlo, en las calles y con organización.

Descargar completo en PDF acá.

Equipo de El Roble.

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Editorial El Roble N° 126 – Octubre: “Una realidad que avanza en sus contradicciones”

TAPA-126

Macri está en su peor momento político. Eso es un hecho innegable. A su vez, Macri todavía tiene la capacidad política de hacer pasar uno de los peores ajustes que se registran en los últimos 50 años. Eso también es un hecho innegable. Y así de contradictoria es la realidad.

Este ajuste en la economía local se enmarca en una guerra comercial en el ámbito internacional, la cual es protagonizada por China y Estados Unidos. En medio de esta contradicción, tanto Trump como el FMI dan su abierto apoya al gobierno argentino, en nombre del antipopulismo.  

Al cierre de esta edición, luego de la dura corrida bancaria, el tipo de cambio parece haber encontrado una calma momentánea. Sin embargo, Luis Caputo, quien era presidente del Banco Central, curiosamente terminó renunciando y asumió en su lugar Guido Sandleris, quien introdujo la novedad de no intervenir a menos que el dólarmacri  supere los 45 pesos baje de 35.

A su vez, dentro del movimiento obrero organizado las contradicciones no paran de salir a la luz. De un lado, la clase obrera no para de demostrar su malestar, ya que por la carestía de los productos cada vez cuesta más llegar a fin de mes. Por otro lado, las cúpulas burocráticas llamaron a un paro dominguero de cara a sus bases, pero obviamente sin movilización ni plan de lucha. De esta forma contradictoria, se intenta desmovilizar a la clase trabajadora.

A la par de todo esto, hacia dentro de la misma burocracia también se expresan contradicciones, ya que con miras al 2019 se van perfilando dos frentes sindicales: de un lado un conjunto de organizaciones con un perfil más dialoguistas, y del otro lado un grupo de sindicatos con un perfil un tanto más combativo, cercanos al peronismo.

Frente al ajuste en marcha, la clase trabajadora continúa su resistencia, que se expresa de distintas formas. En ocasiones, esta resistencia se expresa de forma activa, con conflictos laborales y grandes movilizaciones, que aunque aisladas y sectorizadas, tales como el paro general del 25/09, que van metiendo presión sobre el gobierno y de una u otra manera plantean cierta dificultad en su gobernabilidad. A su vez, y quizás más preocupante para el Macrismo, crece una resistencia por abajo, que se expresa en un malestar cada vez más generalizado, y que lentamente va poniendo un manto de dudas sobre la reelección de Mauricio Macri. No obstante, todavía estas resistencias no ponen en jaque al gobierno, que con un poco de asistencialismo y con bastante de represión mantienen firme la dirección regresiva de sus políticas.

En esta realidad más que agitada, pasaron de largo –y siguen vigentes- los distintos conflictos docentes, las nuevas retenciones nominales sobre la exportación, el reacomodamiento ministerial, y el enorme conflicto alrededor del astillero Río Santiago.

En este panorama, los trabajadores debemos enfrentar en unidad el ajuste en curso, entendiendo que todos los gobiernos de las patronales –sea el gobierno de Macri, de Massa, o del kirchnerismo- solo tienen para nosotros más ajuste y represión. Es por esto que tenemos que pensar en una salida propia de nuestra clase, una salida revolucionaria… es decir, en una salida socialista.

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Equipo de El Roble.

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