Archivo de la etiqueta: Macri

Editorial de Agosto: El ajuste en curso y sus contradicciones

En el mundo, la crisis capitalista continúa sin saldarse, y el ajuste a nivel global está a la orden del día. Frente La clase trabajadora resiste como lo ha hecho históricamente, y los estallidos de Haití y Nicaragua dan testimonio de ello.

En Argentina, la versión local del ajuste es llevada adelante por Macri y los gobernadores. La orientación es clara: recortes de gasto público social, reducción salarial, y aumento de la ganancia patronal.

MACRItijeras

Este avance, más allá de sus traspiés, continúa su senda, pero ante los problemas que surgen, se encuentra en continuo replanteo. De un lado, la burguesía local y el FMI le exigen a Macri más rapidez en la implementación del ajuste, con la finalidad de obtener cada vez mayores ganancias. Del otro lado, este avance es de una u otra forma resistido por la clase trabajadora, quien obviamente sufre sus consecuencias.

Las expresiones concretas de este proceso van surgiendo a la vista con el paso del tiempo. La reducción de salarios y jubilaciones se notan cada vez más en el changuito del supermercado. Las condiciones de vida de lxs trabajadorxs empeoran día a día.

A su vez, la fallida reforma laboral vuelve a la carga de la mano de reformas particulares que se dan en cada fábrica, como es el caso de Fate. Lo mismo pasa con los intentos de reformas educativas, que no tienen otra finalidad que empeorar las condiciones de trabajo docente. Al mismo tiempo, una docente y un trabajador no docente fueron asesinados en la escuela primaria 49 de Moreno, por la desinversión en de la gobernadora Vidal.  Una vez más. los recortes, al igual que la corrupción, también matan, y siempre nos matan a quienes laburamos todos los días en condiciones con altos niveles de precariedad laboral.

Como es normal, dado el nivel del ajuste, el gobierno requiere también alistar sus tropas para la represión. En este marco, Macri manda el ejército a las fronteras para liberar gendarmes y traerlos a los barrios populares para ahogar la conflictividad social.

A la par de todo esto, la corrupción desnuda lo más rancio de la política patronal, tanto con los cuadernos de la corrupción kirchnerista como con los aportantes truchos del macrismo. Al mismo tiempo, frente a toda esta podredumbre, el peronismo coquetea con unificarse con el kirchnerismo y la burocracia sindical de Pignanelli y Moyano.

En todo este ajuste, la docencia de Chubut demostró que el camino es la lucha, y que así lograron un triunfo parcial, que para estos tiempos, podemos decir que fue un triunfazo. La votación por la legalización del aborto, más allá de su resultado desfavorable nos muestra también un avance político donde muchas jóvenes comienzan a cuestionarse la injusta realidad, y salen a luchar para cambiarla.

En todo este marco, desde El Roble, volvemos a remarcar la necesidad de encarar la lucha de forma unitaria, clasista, y desde las bases. Y volvemos a subrayar la necesidad de un gobierno de los trabajadores, que de soluciones de fondo a las penurias que vivimos día a día.

Equipo de El Roble.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Editoriales, Exclusivos web, General

Derechos Humanos: el Encuentro Memoria Verdad y Justicia repudia la presencia de las FFAA en la seguridad interior

NO AL USO DE LAS FUERZAS ARMADAS EN LA REPRESIÓN INTERNA

Macri anunció hoy, su Plan de reformas para las Fuerzas armadas.
En un acto que encabezó en Campo de Mayo, presentó la puesta en marcha de la reforma del Sistema de Defensa Nacional, donde las Fuerzas Armadas cumplirán un nuevo rol, haciendo énfasis en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.
Para que quede claro, Macri afirmó que la Argentina necesita “fuerzas armadas que sean capaces de enfrentar” los “desafíos y amenazas” del siglo XXI, como el narcotráfico y el terrorismo internacional.

El gobierno que dijo que Santiago Maldonado estaba en Chile; el gobierno que respaldó a la Prefectura ante el asesinato por la espalda de Rafael Nahuel; el gobierno que reprimió a trabajadores, legisladores y vecinos con cacerolas, que se oponían a la Reforma Previsional; el gobierno que reivindica la teoría Chocobar y el gatillo fácil; el gobierno que desde su asunción niega el genocidio, impulsa el 2×1 para crímenes de lesa humanidad y respalda la prisión domiciliaria de los genocidas; nos dice que su manera de “modernizarse” para los tiempos que vienen es volver a habilitar a las FFAA para la represión interna.

No podemos dejar que este plan avance.
Desde el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convocamos a todas las fuerzas gremiales, políticas, estudiantiles, sociales y de derechos humanos a expresar nuestro profundo repudio a estas medidas y el compromiso de lucha para que este plan nefasto no avance.

ENCUENTRO MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA
BsAS, 23 de julio de 2018.

Deja un comentario

Archivado bajo Derechos Humanos, Exclusivos web, Gacetillas de Prensa

“Es importante que las Fuerzas Armadas puedan colaborar en la seguridad interior”

En un escueto mensaje, con un helicóptero a sus espaldas y la presencia del ministro de Defensa, Oscar Aguad, y los jefes de todas las Fuerzas Armadas, el presidente Mauricio Macri anunció por la mañana la “puesta en marcha de la reforma del Sistema de Defensa Nacional”. Remarcó que “es importante que las Fuerzas Armadas puedan colaborar en la seguridad interior”. No brindó detalles de cuáles serían las nuevas tareas concretas ni de cómo se avanzará con ésta reforma. Las opciones son que la reforma pase por el Congreso o que se establezca por decreto, dado que el anuncio habilita algo que hasta ahora es ilegal. Amplio repudio de organismos de derechos humanos.


En una transmisión oficial que comenzó con música militar, y con un helicóptero a sus espaldas, el anuncio fue realizado ésta mañana por el presidente Mauricio Macri en un acto en Campo de Mayo, en el cual estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Oscar Aguad; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Argentinas, Bari del Valle Sosa; y los jefes de los estados mayores generales de la Fuerza Aérea, Enrique Víctor Amrein, de la Armada, José Luis Millán, y del Ejército, Claudio Ernesto Pasqualini.

“Los argentinos vivimos en una zona de paz y estabilidad, pero somos parte de ese mundo complejo, donde las amenazas, los riesgos y los desafíos que afectan a los estados, requieren una coordinación y articulación eficientes. Necesitamos que nuestras fuerzas sean capaces de afrontar los desafíos del siglo XXI. Pero tenemos un sistema de defensa desactualizado”, argumentó Macri.

En éste sentido, remarcó que si bien “la misión principal es asegurar la soberanía y la integridad territorial de nuestro país”, también “es importante que las Fuerzas Armadas puedan colaborar en la seguridad interior, principalmente brindando apoyo logístico en la zona de frontera, así como también interviniendo en eventos de carácter estratégico. Como parte de las nuevas misiones será fundamental la participación de las fuerzas armadas en la custodia y protección de los objetivos estratégicos”, indicó, sin más detalles sobre cuáles serían esos eventos y objetivos de “carácter estratégico”.

También aseguró que si bien la reforma es “tarea del Estado”, también “es tarea de toda la sociedad comprender y aceptar que los hombres y mujeres de las fuerzas del siglo XXI son hombres y mujeres de la democracia“, en referencia al descrédito popular que tienen las fuerzas armadas, tras los crímenes de lesa humanidad cometidos por las tres fuerzas durante la última dictadura militar.

Quedan entonces abiertas las incógnitas tras la falta de información oficial sobre cuáles serían las nuevas tareas de las Fuerzas Armadas o acerca de cómo el gobierno de Macri pretende avanzar con ésta reforma desde el punto de vista legal. La intervención de las Fuerzas de Seguridad en tareas de “seguridad interior” hoy es ilegal, y las opciones serían que el proyecto de reforma pase por el Congreso para su tratamiento o que sea establecido por decreto por Macri, como trascendió en las últimas horas en muchos medios.

Por ANRed.

Deja un comentario

Archivado bajo Derechos Humanos, General

Paritarias y aprietes

inti despe

La ronda paritaria 2018 comenzó anticipadamente. El macrismo la apuró al calor de las protestas contra las reformas, el creciente desgaste de la deriva económica y los escándalos que rodean a Jorge Triaca.

Una cantidad importante de dirigentes gremiales firmaron acuerdos salariales que, al menos en lo propagandístico, se encuadraron en el techo paritario del 15%. Esta cifra es la “meta” de “inflación futura” determinada por el gobierno. En verdad, buena parte de estos acuerdos fueron acompañados por anexos que terminan definiendo un aumento superior.

Esto se resolvió mediante la firma de un acta donde figura el numerito que quiere el macrismo. Aparte, se suman otras actas donde figuran recomposiciones o adicionales que mejoran el resultado salarial, pero que ni el Ministerio ni los dirigentes muestran a la prensa, para sostener el marketing del 15%.

En esta ronda también se generalizó la inclusión de cláusulas “de revisión”. Se trata de una modalidad que había sido reemplazada por las cláusulas gatillo, en parte por sus frecuentes incumplimientos, y que ahora retorna por iniciativa del Ministerio.

El club del 15%

El puntapié lo dió el sindicato regional de aceiteros de San Lorenzo (desafiliado de la Federación desde hace dos décadas), firmando al finalizar enero una paritaria engañosa del 15% (con sueldo complementario y un 5% adicional en tres meses). Como la movida pasó desapercibida, Triaca viajó a San Lorenzo y “re-firmaron” con el secretario general Pablo Reguera el mismo acuerdo para brindarle una foto a la prensa oficialista.

Al ejemplo de Reguera lo siguieron otros gremios pequeños y muy burocratizados, como tintoreros, remiseros (cuyo titular, Alejandro Poli, tiene una causa por falsificación de afiliaciones), y el de la pintura, cuyo secretario general, Pedro Zambeletti, está abrochado al sillón hace 44 años. Todos con un 15% en dos cuotas.

Luego empezaron a desfilar los dirigentes de sindicatos mayoritarios. José Luis Lingeri de Obras Sanitarias firmó en febrero el 15% sin gatillo.

Días después, Roberto Fernández firmó para la UTA un 15% en tres cuotas, aunque el acuerdo sumó un bono no remunerativo adicional equivalente a un 3,6.

En los primeros días de marzo Armando Cavalieri acordó para el millón de trabajadores de Comercio un aumento del 10% a partir de abril y 5% en agosto.

Hacia fines de marzo, Gerardo Martínez firmó para la construcción un 15% en dos tramos, aunque a diferencia de los anteriores son acumulativos, lo que termina dando 16,5.

Los que no quieren firmar bajo el techo

En el sector privado, bancarios, camioneros y aceiteros son tres de los sectores que más fuertemente se oponen al tope. Pablo Moyano anunció que van por un 23 por ciento, luego de conseguir en marzo el bono pendiente de fin de año.

La paritaria bancaria está vencida hace tres meses. La negociación comenzó con provocaciones de la patronal, que arrancó ofreciendo un 9% -se trata del sector que más ganó en la economía argentina- y del Ministerio, que le derogó un aporte solidario. En la negociación Palazzo se demostró dispuesto a resignar puntos porcentuales pero no la cláusula gatillo, entre otros puntos. El gremio concretó cuatro paros en lo que va del año.

La Federación aceitera reivindica el concepto del salario mínimo vital y móvil según su definición legal, según el cual el mismo tiene que garantizar una vida digna para quien trabaja y su familia. Según sus cálculos, lo mínimo que debería ganar cualquier trabajador argentino al 1° de enero de 2018 es de $30.560. Esto es para la categoría más baja.

De acuerdo a la escala salarial vigente de los aceiteros, ese aumento consistiría en un 22%. Pero como ellos dicen, no es una cuestión de porcentajes, porque el porcentaje de inflación correctamente aplicado a un sueldo de miseria, da como resultado un sueldo de miseria. El eje debe ser cuánto se debe ganar para vivir dignamente.

Los primeros días de abril mostraron importantes protestas en distintos puntos del país de los estatale. En provincia de Buenos Aires docentes, estatales, judiciales y de la salud movilizaron a La Plata en rechazo al 15% de Vidal. En Santa Fe, veinte mil docentes, estatales y de la salud repudiaron el cierre por decreto de la paritaria al 16% por parte del gobernador Lifschitz. En la ciudad de Buenos Aires docentes, estatales, movimientos sociales, metrodelegados y camioneros hicieron una gran protesta contra el 15% de Larreta. En Jujuy el gobierno de Morales reprimió salvajemente una movilización que protestaba contra el aumento del 5% sin paritarias para los docentes.

El apriete metódico

La hilera de firmantes del 15% no es un rayo en cielo sereno. Por una parte, muchos de estos sindicalistas han sabido demostrar que son oficialistas de todos los oficialismos. Por la otra, es determinante el accionar de un gobierno que en todo momento ha desplegado una hostilidad manifiesta contra la organización colectiva y los derechos de los trabajadores.

Una de sus formas más claras es el intervencionismo de la actual gestión.

El SOMU es el caso más conocido. Intervenido en febrero de 2016, estalló mediáticamente el último enero cuando la ex casera de Triaca, Sandra Heredia, denunció que cobraba parte de sus ingresos de la caja del gremio. Era sólo un detalle: doscientos punteros PRO pasaron a cobrar de igual manera, bajo la dirección de la actual senadora Gladys González que así se pagó su campaña.

Lo central no es esto, sino el efecto aleccionador para el resto del sindicalismo de la detención de su titular Omar “Caballo” Suárez y consecuente intervención.

Luego siguieron la UPSRA, de vigiladores privados, la FEIA de azucareros tucumanos cuya intervención fue revertida judicialmente, los judiciales de Mendoza, el allanamiento a Canillitas por Canicoba Corral (mismo juez que accionó con el SOMU, donde su cuñado quedó como interventor de la obra social), los ferroviarios de APDFA y el SOEME tras la detención de Balcedo.  

Los fallos judiciales en contra de los intereses del Ministerio por parte de la cartera laboral desataron la reacción furibunda del gobierno, entre los que se cuentan los pedidos de juicio político de cinco jueces laborales por el contenido de sus sentencias y los ataques a los abogados laboralistas. En esto jugó también la convergencia de intereses con las empresas de ART, que desembocaron en la nefasta ley de riesgos de trabajo. También de maneras más sutiles, el Ministerio despliega su política de disciplinamiento. Un buen ejemplo es el de las negociaciones colectivas.

El periodista Jorge Duarte señala que en 2017 cayeron de forma brusca las homologaciones del Ministerio, alcanzando sólo los 1088 casos, contra los 2 mil promedio entre 2010 y 2016.

Duarte marca que desde la gestión se establecieron mecanismos selectivos de no homologación de acuerdos para disciplinar organizaciones gremiales díscolas (caso denunciado por aceiteros por ejemplo); se congelaron negociaciones salariales; se obstaculizaron los acuerdos a los gremios pequeños que compiten con los Gordos; y se deslindó responsabilidades en lo referente a los acuerdos por empresa.

Por el lado de la zanahoria, en cambio, se puede mencionar el reparto a fines de febrero de mil millones de pesos “en concepto de capacitación” de Triaca a sólo diez gremios, entre los cuales no había ningún opositor. Los beneficiados fueron  Caló (UOM), Pignanelli (Smata), Barrionuevo (Gastronómicos), Martínez (Uocra), West Ocampo (Sanidad), Moser (Luz y Fuerza), Ayala (Uatre), Fernández (Uta), Hlebowicz (Pasteleros) y Cavalieri (Comercio).

Claúsulas y caídas

Decíamos en el Roble de marzo que con Macri el poder adquisitivo de los trabajadores sufrió una caída brusca. Según datos relevados por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, el salario mínimo cayó 6,1%, en la Argentina entre 2015 a 2017, el país de Sudamérica donde más se deterioró. Éste es uno de los objetivos principales del gobierno: bajar “el costo argentino”. Las cláusulas gatillo o de revisión están vinculadas a esta política.  

El propósito es garantizar la pérdida del poder adquisitivo que se producirá en 2018 en los acuerdos sellados en 15%, cuando la inflación estimada por las consultoras que releva el Banco Central alcanza al 20,4% según los resultados de marzo. Por eso el Ministerio impulsa nuevamente las cláusulas de “revisión” ya que por la vaguedad de su formulación han demostrado repetidamente su fracaso a la hora de garantizar la recomposición salarial.

El sueño patronal de la tierra arrasada

Lo que nos gustaría dejar claro es que estos aprietes no son sólo una táctica para obtener un objetivo puntual, como ser implementar el techo paritario o introducir reformas flexibilizadoras. Son parte de una estrategia de largo plazo que tiene como objetivo último la aniquilación de la organización gremial y de los derechos colectivos, de la forma más completa y efectiva que le resulte posible alcanzar al gobierno.

El techo paritario del 15% en estos primeros meses del 2018 son una etapa en este proceso que el macrismo espera poder desarrollar de forma más acabada en un hipotético segundo mandato.  

 

Por Indymedia Trabajadoras/es para El Roble.

Deja un comentario

Archivado bajo General, Históricas, Sindicales, Versión Papel