El espacio Basta de Asesinatos Laborales presentó el informe anual 2019

Edición digital El Roble N° 139 – Especial por coronavirus

El pasado 6 de marzo frente a un centenar de personas en el auditorio de ATE Nación, hizo la presentación anual 2019 el espacio BAL. Este informe recopila con gran exhaustividad los casos de accidentes en los lugares de trabajo que desembocan en la muerte. La conceptualización que realizan desde este espacio es que si estas situaciones son evitables, no se trata de accidentes, sino de asesinatos de los que son responsables las patronales que por ahorrar dinero en condiciones adecuadas de salud, seguridad e higiene.
En lo central, el informe reveló que durante 2019 hubo 534 personas fallecidas en su lugar de trabajo. El informe 2018 había arrojado 375 fallecimientos, pero esto no lo ven como una suba real de casos sino como una mejora sustancial del relevamiento por parte del Observatorio que armaron desde BAL familiares y trabajadorxs de distintos gremios.
Los resultados 2019 dan como resultado que un trabajador o trabajadora muere cada 14 horas en el país por estos motivos. Aunque desde el espacio especulan que son muchos más dada la dificultad que presenta contabilizar los casos de trabajadorxs que trabajan en la informalidad, cuyas situaciones no son reportadas. En referencia a los causales, el informe describió que la principal es el choque de vehículos, especialmente en transporte de cargas, pero afecta también a quienes desarrollan sus tareas en la vía pública. Se suma también la falta de descanso, el apremio por los tiempos, la falta de personal, el no respeto al descanso entre jornadas y semanal, y la falta de mantenimiento de los vehículos y maquinarias. Se suman a las principales causas las caídas de altura, los derrumbes de edificios y la ausencia de sistemas de seguridad en quienes se dedican a la limpieza en lugares de alto voltaje.
Otro dato alarmante es que estiman haber detectado 200 casos más que los reportados por la Superintendencia de Riesgo del Trabajo (SRT) por el mismo período. La gravedad radica en que es el organismo oficial del Estado que recoge su información por lo que reportan las aseguradoras laborales, lo que indica que hay gran cantidad de casos que, no solo quedan invisibilizados, sino que se trata de trabajadorxs y familias sin ninguna cobertura.
Desde el panel, además de la intervención de familiares y compañerxs de algunos trabajadores asesinados en su puesto de trabajo, este año, se incluyó la problemática de las enfermedades laborales. Esta variable es fundamental porque pone sobre la mesa una realidad que atraviesa a gran parte de las y los trabajadores del mundo: enfermedades que nos afectan por el solo hecho de tener que ganar un salario para vivir. Muchas veces se naturalizan ciertas condiciones de trabajo, se habla de “gajes del oficio”, cuando en realidad se trata de una forma específica de trabajo, inherente a la explotación capitalista en la que quien trabaja es considerado un número, descartable y reemplazable. Uno de los miembros de BAL, analizando los resultados del informe hablaba de “un genocidio por goteo” que realiza el capital en su funcionamiento cotidiano. Hay que tener en cuenta, en tiempos de pandemia donde preocupa la cantidad de contagios y muertes, que la Organización Internacional del Trabajo reconoció que en 2019 en todo el mundo fallecieron por “accidentes” laborales unas 7600 personas por día.
Sobre el final, Ariel Godoy, dirigente del Sutna e impulsor de BAL decía: “esto que hacemos no es para que nos tengan lástima o generar un simple dato estadístico, sino ser conscientes de esta realidad para generar organización y poder cambiarla”.

Facundo Anarres para El Roble.

El espacio Basta de Asesinatos Laborales – BAL se conformó en 2016 cuando fallecieron Diego Soraire (INTA), David Ramallo (Línea 60) y Richar Alcaraz (construcción). La trágica casualidad de las muertes el mismo día pero la organización en los lugares de trabajo impulsó a que se conforme este espacio con familiares y compañerxs de trabajo de ellos. Enseguida se sumaron activistas de otros gremios y delegadxs de base, así como familiares de otros casos que también buscan justicia.
Además del relevamiento de casos, desarrollan capacitaciones sobre la temática de seguridad e higiene, cuestiones legales, etc. para activistas sindicales en distintas partes del país buscando promover la organización para prevenir muertes y pelear por condiciones laborales.
FB: /bastadeasesinatoslaborales/
TW: @asesinatos
https://bastadeasesinatoslaborales.wordpress.com

Deja un comentario

Archivado bajo General, Salud, Sindicales

El espacio Basta de Asesinatos Laborales (BAL): frente a la pandemia y la desidia patronal organización para no morir

Edición digital El Roble N°139 – Especial por coronavirus

Trabajadoras y trabajadores del Hospital Interzonal de Agudos de Mar del Plata exigiendo medidas de higiene y prevención.

En el marco de la pandemia por coronavirus, desde BAL vienen impulsando una encuesta para relevar las situaciones de irregularidades e incumplimientos por parte de las empresas sobre condiciones sanitarias. Dicen en su página de Facebook: “El formulario fue creado por el espacio Basta de Asesinatos Laborales a raíz de nuestra preocupación por la falta de cumplimiento de las patronales de las medidas necesarias para resguardar a los/as trabajadores/as en los distintos espacios de trabajo. Visibilizar esta situación es un primer paso para poder organizarnos y luchar.
A través de tu testimonio, que será anónimo, podremos conocer cómo y en qué medida las empresas cumplen con las medidas de seguridad y las condiciones de prevención necesarias. También podremos empezar a compartir qué formas de organización nos damos las y los trabajadores para cuidarnos.”

Entrar al formulario acá.

Por Facundo Anarres para El Roble.

Deja un comentario

Archivado bajo Exclusivos web, General, Salud

Brasil: pandemia y crisis política

Edición digital El Roble N° 139 – Especial por Coronavirus
En el gigante latinoamericano la pandemia del coronavirus viene a complejizar la crisis política y social preexistente. A la fecha cuentan con 13.700 infectados y 667 muertos desde principios de marzo, cuando se detectó el primer caso. Pero hay un dato que es particularmente significativo: aunque es el Estado de San Pablo el que concentra la mayor cantidad de casos, en estos días se detectaron los primeros contagios en la favela más grande del país, la Rocinha, en Río de Janeiro. Dada la concentración poblacional, la precariedad habitacional y sanitaria que hay en este tipo de asentamientos, es de esperar que haya nuevos picos de casos que golpeen de lleno a los sectores más vulnerables.

brasil

Aunque los gobernadores de los Estados brasileños decretaron la cuarentena, la decisión no fue respaldada por el presidente Bolsonaro. Por el contrario, desde el inicio el mandatario negó la gravedad de la situación y se mantuvo desafiante con la prensa, que salió a atacar cada decisión tomada por el presidente frente a la pandemia. En el fondo, fiel a su línea política, Bolsonaro apuesta a no detener la economía que ya de por sí se encuentra en recesión desde el año pasado, admitiendo abiertamente, por ejemplo, que “va a morir gente, lo siento, pero no podemos parar una fábrica de automóviles porque hay accidentes de tránsito”. Incluso motorizó un programa, la “Medida Provisoria 936”, que permite que las empresas hagan rebajas salariales de hasta un 70% a cambio de no despedir al menos por el doble de tiempo que dure dicha rebaja. En plena pandemia, Bolsonaro mantiene firme el timón en pos de defender los intereses patronales.
En los primeros días de abril circularon rumores de que las fuerzas armadas estarían organizando una destitución del presidente. Las versiones indicaban que el ejército lo dejaría en su cargo formalmente, pero sin poder de hecho, traspasando las atribuciones presidenciales a manos del General Braga Netto. Esto aún no está confirmado y Bolsonaro sigue a cargo efectivamente del poder ejecutivo, sobre todo con el apoyo de las iglesias evangélicas y de importantes sectores de la población.
Sin embargo, es un hecho el distanciamiento de todos los sectores del ejército respecto del oficialismo. Si tenemos en cuenta, además, la ruptura que hay con todos los gobernadores, la profundidad de la crisis política es innegable, por lo que no se debe descartar que se efectúe un nuevo golpe palaciego en el país vecino. Más aún cuando las consecuencias de la pandemia todavía no ven un techo, que puede convertir la situación social en un polvorín si no se controla la crisis sanitaria. Recordemos que en Brasil, un país con 210 millones de habitantes, el 5% más rico concentra la misma riqueza que el 95% de la población, el 10% de la población vive en la pobreza y la desocupación ronda el 12%.
Como en otros puntos del planeta, esta crisis sanitaria pone de manifiesto los límites que tiene el propio capitalismo para satisfacer las necesidades más concretas. Brasil presenta todas las condiciones para que la crisis sanitaria, social y política se profundice fuertemente dejando un escenario muy adverso para las mayorías explotadas. Ni la ultra derecha liberal y xenófoba de Bolsonaro, ni el autoritarismo militar, ni el capitalismo reformista del PT que allanó el camino a esta derecha, darán las respuestas de fondo que la situación amerita.
Queda por delante el desafío para la clase trabajadora brasileña construir nuevos pisos de organización política, sindical y territorial con un programa que se contraponga a las intenciones patronales de llevar al colapso la situación con tal de defender sus ganancias. Frente a un deterioro aún mayor de sus condiciones de vida, el pueblo trabajador brasileño hará estallar la lucha tarde o temprano. Las y los trabajadores debemos confiar en nuestra propia fuerza para defender y conquistar todos nuestros intereses como clase. Esta es hoy la tarea más urgente.

Por Facundo Anarres – PRC.

Deja un comentario

Archivado bajo Debate, Exclusivos web, General, Internacionales, Versión Papel

Paro, amenazas de lock out y crisis en el transporte de pasajeros

Los choferes de las líneas 540 y 533 realizaron una abstención de tareas por faltantes en el pago de salarios. Luego de la medida, la empresa abonó las diferencias. En el interior del país, los trabajadores se mantienen en asamblea, mientras los directivos incumplen con los pagos correspondientes. Por ANRed.

Está madrugada los trabajadores de las líneas 540 y 533, pertenecientes al grupo Autobuses, realizaron una abstención de tareas. La medida de fuerza, resuelta en asamblea, se debió a faltantes en el pago de los salarios del mes de marzo. Días atrás, protagonizaron una pelea por condiciones de salud y seguridad en el marco de la pandemia de COVID-19.

El delegado Alberto Galeano grabó un vídeo en el que manifestó: “La empresa se tomó el atrevimiento de depositarnos el 80 por ciento del salario. En una asamblea grandísima en acompañamiento del cien por ciento de los compañeros, gracias la asamblea y a la medida la empresa se digno y nos pagó toda la plata que nos debía”.

En la misma línea, el delegado agregó: “Veremos si el mes que viene sucede lo mismo tomaremos la misma medida. Esto es para todos los compañeros que les vaya a tocar, así que organicence y peleen por sus salarios y por sus derechos”.

El grupo Autobuses Santa Fe es propiedad de Gerardo Ingaramo y de Alejandro “Fratacho” Rossi, el hermano del Ministro de Defensa, Agustín Rossi. Entre ambos, controlan líneas de colectivos en todo el territorio nacional y reciben subsidios del conurbano bonaerense y de distintas provincias del interior del país.

Además, la sociedad Ingaramo-Rossi forma parte de la Federación Argentina de Transportadores de Pasajeros (FATAP), la cámara empresaria acusada de no pagar salarios en las empresas de varias provincias argentinas. Está cámara empresaria acaba de amenazar al Gobierno con un lock out patronal.

Mientras los empresarios agrupados en la FATAP exigen más subsidios, los trabajadores del interior del país denuncian faltante de pagos y pésimas condiciones laborales frente a la emergencia por el COVID-19. La situación afecta por igual a los conductores de corta, media y larga distancia.

Desde la FATAP enviaron una nota al Secretario General de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), en la que expresaron: “está dura e intempestiva realidad nos obliga, con respeto y suma responsabilidad, a tener que plantearle que muchas empresas se ven imposibilitadas de abonar los salarios del personal de una sola vez, y en tiempo y forma”.

El incumplimiento patronal ha generado asambleas en distintas provincias, cómo ser: Jujuy, Corrientes, La Rioja, Córdoba y La Pampa, entre otras. Hasta el momento no ha existido una respuesta al pronunciamiento desde el gremio que nuclea a los choferes ni una declaración al respecto de su Secretario General, Roberto Fernández.

En medio de la cuarentena, y en un marco recesivo, los intereses de los grandes grupos del transporte atentan contra los derechos de los trabajadores y sus familias. Sin respuestas a la vista, y en un clima de incertidumbre, miles de colectiveros esperan que les paguen sus salarios.

Deja un comentario

Archivado bajo Exclusivos web, Sindicales, Transporte