Presentación del libro: “Agustín Tosco. La clase revolucionaria” de Nicolás Iñigo Carrera, María Isabel Grau y Analía Martí.

La Corriente Político-Sindical
Rompiendo Cadenas -regional norte-
y el Periódico El Roble
,
invitan a la presentación del libro
“Agustín Tosco.
La clase revolucionaria”,

de Nicolás Iñigo Carrera, María Isabel Grau y Analía Martí.

El encuentro será el próximo
sábado 18 de octubre a las 17 hs. en la

Biblioteca Popular 20 de diciembre,
H. Yrigoyen 514 (Escobar),
donde contaremos con la presencia las autoras.

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LA REPRESA PROYECTADA EN SANTA CRUZ ES UN PELIGRO

La Represa Néstor Kirchner, en el río Santa Cruz, variará el nivel del Lago Argentino produciendo una corriente de ida y vuelta en el Canal de los Témpanos que erosionará la base del frente del Glaciar Perito Moreno. Dicho glaciar podría no volver a cerrar el canal y no se producirán los enormes rompimientos, uno de los eventos naturales más bellos del planeta.

Soy Gerardo Bartolomé, ingeniero civil y escritor. Por mi profesión sé de represas y conozco la zona, porque dos de mis libros se desarrollan allá. Sé de lo que estoy hablando. No se ha hecho el Estudio de Impacto Ambiental obligatorio por Ley, y NADIE ha estudiado el efecto negativo sobre el glaciar. Hice los cálculos del efecto y fueron publicados en la revista Argentina Ambiental (nro. 56).

Nuestro deber como ciudadanos es exigir a las autoridades un estudio serio YA, y posteriormente efectuar las modificaciones que sean necesarias al proyecto.

Si no lo hacemos nosotros, no lo hará nadie.

Gerardo Bartolomé

Ingeniero civil

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ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LAS ÚLTIMAS LUCHAS OBRERAS

por Nano del Valle

Sin dudas que les hemos  metido el dedo en la llaga a lo más granado de la burguesía industrial, especialmente de capitales imperialistas extranjeros, y otros no tanto, pero burgueses al fin.

Cuando el  ministro de trabajo Tomada (hábil ministro de los patrones) decía hace ya varios meses “en la industria ha entrado un virus dañino y hay que eliminarlo”, sabía lo que decía y a que se refería. Se refería al trabajo paciente y esforzado, durante largos años,  que ha hecho la izquierda de distintos signos, pero fundamentalmente trotskista, haciendo un trabajo de crecimiento de sus fuerzas en las ciudadelas del capital, las principales empresas industriales enclavadas especialmente en el norte del conurbano bonaerense. Trabajo hecho para ganar militantes entre los jóvenes obreros de esas empresas, delegados, comisiones internas y algún sindicato. Trabajo muy paciente, esforzado para los propios militantes, sabiendo que el trabajo en la industria no es lo mismo que con los estatales, ya que allí le tocamos, no el corazón a los burgueses sino su bolsillo, de ese lugar surge la plusvalía (su ganancia) que luego se llevan para sus países de origen.

Algunos partidos de izquierda y grupos supieron  darse una pequeña base obrera en las grandes empresas  industriales, aprovechando el veranito productivo que creó el Kirchnerismo a partir del 2003, cuando luego de las puebladas del 2001-2002 la burguesía llegó a la conclusión de que “había que dar algo para no perder todo” (al decir de Perón), revirtiendo en algo  el desguace que había hecho el neoliberalismo, y presentándose  el gobierno como  el progresismo de los derechos humanos. Junto con reponer casi 4 millones de puestos de trabajo (una buena parte de trabajo precarizado) incorporando una capa nueva y joven de trabajadores, fue a fondo con la idea de que lo mejor es la democracia burguesa y que no hay nada después de ello.

A esto hay que sumarle la burocratización con todo, hasta el último eslabón de los sindicatos, ya de por sí sindicatos adheridos  y cooptados por el Estado desde  el gobierno de Perón hasta hoy.

En medio de este marco, sindicatos burocratizados, democracia burguesa como símbolo de progreso, un proletariado nuevo y joven, con ruptura de la tradición histórica de la lucha de clases, el veranito del desarrollo en la economía se empieza a quebrar al son de la crisis permanente que sufre todo el sistema capitalista mundial, y nos comienza a llegar: hoy hemos entrado en recesión y va aumentado la  represión. Teniendo en cuenta que cerca del 80% de la producción del país está en manos de capitales extranjeros, éstos  lo primero que hicieron fue comenzar a despedir trabajadores con cualquier pretexto; y los de origen nacional no se quedan atrás. Todavía no es la gran echada, la primer etapa está puesta en el objetivo que trazó el ministro Tomada, “erradicar el virus que entró en la industria”, y creo que lo van logrando, con algunas resistencias, pero no es el conjunto de la clase que está predispuesta a salir a la lucha en defensa de los despedidos, hay miedo a quedar sin trabajo…

Creo que este es el tema central que tenemos para reflexionar de cara a la clase y las masas

La  lucha de clases  no es un invento de los comunistas, de la izquierda, es un hecho natural a partir de que en la sociedad capitalista hay explotados y explotadores, patrones dueños de medios de producción y obreros explotados a los que el patrón le arranca la plusvalía, la ganancia. A la lucha de clases no se la puede crear artificialmente, ni se la puede parar tan fácilmente con represión cuando es masiva. La clase obrera y las masas populares  se largan a la lucha cuando ven agotadas todas las posibilidades, cuando se ven golpeadas por todos lados como sucedió en las puebladas 2001-2002, o cuando ven posibilidades  de arrancarle algo más al enemigo de clase, pero hoy todavía no se da plenamente ni lo uno ni lo otro.

La burguesía, los patrones y su estado  (en el que hoy tenemos que incluir los sindicatos como parte del mismo) han sacado experiencia, han aprendido de su propio accionar y tienen nuevas formas y métodos de paralizarnos. Saben que la unidad de la clase obrera nos da fuerzas y por ello apuntan a dividirnos, a cooptar todas nuestras herramientas de lucha, desde los sindicatos, los movimientos sociales y hasta los partidos de izquierda si pueden, con la zanahoria de las elecciones dentro de la “democracia burguesa”. Hoy han llegado a la perfección de tener dentro de las fábricas a verdaderos equipos de inteligencia a su disposición, eso que le llaman “recursos humanos”, integrado por uno o varios jefes y una cantidad de informadores y alcahuetes, a veces cooptando a la propia comisión interna, o parte de ella, para esa función. Si todas las acciones de convencimiento no alcanzan para paralizar los reclamos, las empresas contratan los matones de los sindicados, que se presentan como trabajadores afiliados  pero son simplemente “culatas” de los directivos del sindicato,  dispuestos a dividir, embarrar la cancha y, si es necesario, romper cabezas a garrotazos o matar, como el caso de los matones ferroviarios de Pedraza  que mataron a Ferreyra.

Cinco  CGT’s nacionales, Calo, Moyano, Barrionuevo, Michelli y Yaski, más dos corrientes obreras nacionales dirigidas por las izquierdas (la corriente  surgida del plenario nacional  de Atlanta y la Coordinadora Sindical Clasista  del PO), llegamos a 7: son la muestra de la debilidad  que aún tenemos en el movimiento obrero y de cómo la herramienta más importante de los patrones y su estado para dominarnos es la división.

¿Y nosotros los laburantes cómo nos hemos preparado para estas batallas de clase?

Ha sido un gran esfuerzo hecho por parte de la izquierda y los clasistas en tratar de afincarnos en las ciudadelas del imperio capitalista, sus fábricas industriales. Pero creo que nuestro trabajo fue aún artesanal, a veces creyendo que con lo sindical basta y que desde allí se podría hacer la revolución social. Artesanal porque nuestras fuerzas rápidamente quedaron a la vista del enemigo de clase, cuando el trabajo en las grandes fábricas debe ser legal e ilegal, aprovechando los momentos de cierta calma, cuando aún la clase no esta dispuesta a luchar, construir por abajo, mostrando apenas lo necesario, algunas puntas, como para que sirvan de referentes, pero haciendo un gris trabajo de construcción, diario y a veces pareciendo que no se avanza. No dejarnos provocar y saber hasta donde, en cada momento, se puede avanzar con todos y mirando siempre hasta donde está dispuesta la masa de trabajadores a luchar. Un verdadero cuadro en las fábricas debe saber escuchar, a veces hasta intuir lo que piensa la masa, así sabremos como conducirnos, llevando a todos, o a casi todos,  cuando se da el combate. No dejándonos aislar de la masa. Saber también cuando conviene retroceder para resguardar las  fuerzas combativas y que no nos puedan golpear, y si nos golpean, prever que adentro quede  algo resguardado para cuando se abran de nuevo momentos de lucha.

Tener en cuenta que nuestra lucha  tiene tres aspectos que van juntos, aunque en momentos distintos prevalece uno u otro: lucha económica, lucha ideológica y lucha política. ¿Hemos hecho siempre eso, o a veces nos hemos quedado sólo en la lucha económica, sindicalera, y en otras, con la lucha política hemos reemplazado a la masa de la clase, queriendo mostrar que la clase está en lucha? Cuando los que hacen un corte, a veces, son las fuerzas de la izquierda en nombre de los obreros de tal o cual fábrica, mientras los obreros en el mismo momento siguen trabajando en esa fábrica ¿como le podemos llamar? ¿reemplazo, desconfianza en la masa?

En las últimas luchas nos han golpeado, pero no está muerto quien pelea!!!

Ante el menor amague de que se les achican sus ganancias, los patrones se curaron en salud, comenzaron despidiendo a cuentagotas para amedrentar, haciendo correr con sus voceros del sindicato y el gobierno, el temido horror del  fantasma de la desocupación, para tratar de que los más combativos se planten y antes de que se agrande la cosa, despegar las comisiones internas combativas de su masa de representados. Y hay que decir que han tenido algunos éxitos con sus golpes.

Mostremos que no está muerto quien pelea!!!

Los clasistas, los combativos, los revolucionarios, los partidos de izquierda nos debemos un balance crítico y autocrítico de esta etapa de conflictos.

La crisis del capitalismo tenderá a agudizarse, pues estamos dentro del mundo globalizado y sus crisis nos llegan, la burguesía y su estado lo saben y por eso perfeccionan todos sus métodos de dominación, desde el convencimiento hasta la represión.

Creemos que esta es una etapa de reflexión, reflexión colectiva de cara a la clase y a las masas, tratando de analizar lo hecho, reconociendo cómo nos fue, sacando experiencias para mejorar lo que sirvió y corregir los errores que cometimos. No creo  que nadie individualmente tenga una receta de cómo actuar, pero sí colectivamente aparecerán las virtudes y los errores.

Está por delante el congreso obrero y de la izquierda, que llama el Partido Obrero en el Luna Park, que puede ser importante, si está dispuesto a llegar a él con jornadas previas de asambleas y debates de estos temas, de cómo nos fue, junto con todas las fuerzas de izquierda, con los clasistas y combativos y con los simples laburantes, pero si solo sirve para mostrar una fuerza electoral, estamos en el horno.

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¿Qué se esconde detrás de este nuevo sistema de calificación docente de la provincia?

por Loreutopía (docente)

Hace ya varios días que venimos escuchando, en los medios de comunicación, a miles de pedagogos, periodistas, docentes y psicólogos hablando sobre los pro y los contra del llamado “Nuevo régimen académico de Educación Primaria” (Resolución Nº 1057/14).

Este cambio, que se implementará a partir del 2015, trajo aparejada toda una serie de opiniones acerca del aplazo, la repitencia, la promoción, la evaluación, el aprendizaje y la enseñanza. Sin embargo, estas supuestas preocupaciones fueron y siguen siendo el fundamento de todos los cambios en el sistema educativo que se vienen dando desde los años 90 que vienen a profundizar la crisis en el sistema educativo.

Ahora bien, ¿qué se esconde detrás de este nuevo sistema de calificación? En la fundamentación de la resolución se nombra “garantizar la inclusión de todos los niños”, “mejora de las condiciones de enseñanza y aprendizaje” y palabras como “sujeto pedagogo, justicia, trabajo, ambiente, enseñanza, interculturalidad”. Pareciera que, detrás de este cambio, hay una gran preocupación por el aprendizaje de los chicos. Sin embargo, las condiciones de enseñanza y aprendizaje van más allá de la presencia o ausencia de aplazos y repitencias.

Desde el punto de vista de los chicos mismos, esas condiciones dependen, entre tantas otras, de:

- Escuelas con una infraestructura acorde a la dignidad humana misma. Sobrados son los ejemplos del estado de las escuelas en todo el país, no sólo en la provincia de Buenos Aires: techos que se caen, aulas que se llueven, vidrios que faltan, falta de materiales, bancos y sillas deplorables, problemas de electricidad, falta de gas, etc.

- Alimentación apropiada. Ya conocemos los problemas que viven las escuelas: recorte de cupos en los comedores, menú deficiente que atenta contra la salud y crecimiento de los chicos. Y no sólo este problema se ve en las escuelas, son muchísimas las familias que no pueden darle una alimentación apropiada a los chicos por las condiciones de explotación y precarización de sus propios trabajos.

- Desarrollo emocional propicio, dirían los pedagogos, en definitiva, de que sean felices. ¿Y de qué depende esa felicidad? Depende de sus condiciones de vida misma, de la alimentación, la salud, el desarrollo de sus potencialidades en todo su esplendor, de que los adultos puedan brindarles la contención y acompañamiento que implica el ir creciendo. La semana pasada, en un taller que realizaba con el grupo de chicos que tengo a cargo, uno de ellos decía “yo reclamaría que el trabajo de mi papá sea distinto así puede estar más tiempo conmigo” y otro expresaba “yo reclamaría que la luz, el agua y el gas no fueran tan caros”. Los chicos están atravesados por todas las condiciones de explotación y opresión del sistema capitalista.

- Docentes. Docentes con mejores condiciones laborales, que no corran de una escuela a otra porque necesitan muchas horas para vivir, que padecen de las mismas condiciones deficientes de infraestructura de las escuelas, que no llegan a fin de mes. Todas reivindicaciones de la lucha como trabajadores.

Los cambios que implementan las políticas educativas no contemplan la realidad en la que docentes y chicos estamos inmersos. Son políticas que responden a los intereses de la clase dominante que tienden a destruir la escuela pública. ¿Qué se esconde, entonces, detrás de todos estos cambios en el sistema educativo? Lo que se esconde, en definitiva, son más razones para luchar.

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