LEAR: nuevas grabaciones de la burocracia verde de smata

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Sudáfrica: Triunfó la huelga más larga de su historia

Por Mariana Morena

La crisis crónica del capitalismo se agudiza y se multiplican en todo el mundo las luchas de los trabajadores y los pueblos para que la crisis la paguen los capitalistas

En Sudáfrica, 70 mil trabajadores del poderoso sector minero acaban de poner fin a la huelga más larga de su historia, que dejó pérdidas millonarias en la segunda mayor economía del continente, con impacto, sobre todo, en las provincias Limpopo y North West. Su alegría era inmensa: tras cinco meses de movilizaciones, los trabajadores de las minas consiguieron gran parte de sus reivindicaciones. El acuerdo con la patronal dobla el sueldo básico que percibían hasta ahora: incluye un aumento anual de casi 100 dólares en el sueldo básico, indemnizaciones monetarias adicionales según categorías profesionales y un plan rectificado de subsidios para viviendas.

Sudáfrica es el mayor productor mundial de platino y tiene a 134 mil obreros empleados en este campo. El metal se utiliza, sobre todo, en las industrias médica, electrónica y automovilística. La inacción laboral costó a la industria doméstica desde el 23 de enero último 2.195 millones de dólares en ingresos perdidos.

El presidente Jacob Zuma dio la bienvenida a la resolución de la huelga y se apuró a declarar en un comunicado: “Fue una larga protesta que ya no servía a los intereses del país.”

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=2819931

Y ahora el sindicato de trabajadores metalúrgicos convoca a más de 200.000 afiliados a la huelga, a partir del martes de la próxima semana, por un incremento salarial.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2014/06/140626_ultnot_sudafrica_sindicatos_huelga_wbm.shtml

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El mundial de Brasil: entre la pasión, el juego y la protesta

Al cierre de esta nota, se está desarrollando uno de los mayores eventos internacionales en cuanto a masividad, concurrencia y difusión mediática: el mundial de fútbol. Si bien no fue el primero, éste es el mundial donde las manifestaciones en su entorno tuvieron mayor presencia. Los desalojos de favelas, comunidades originarias y las muertes de obreros durante las obras desataron la mayor resistencia desde que existen los mundiales. Si bien se fueron atenuando, medios alternativos de Brasil, como Midia Ninja y distintos activistas, siguen difundiendo imágenes de manifestaciones y represión en distintas ciudades, silenciadas por los medios masivos.

Otro motivo de movilizaciones que seguramente acompañaran a los siguientes mundiales, es la impunidad de la FIFA. Sus manejos son muy similares al FMI, la OTAN o  cualquier otro organismo multinacional con vocación colonizadora. Además de monopolizar las transmisiones televisivas, imponer entrenamientos públicos y conferencias de prensa a los seleccionados, reglamentos y censuras al público, productos a consumir (la hamburguesa del payaso y la gaseosa que ya sabemos, entre otras marcas), también arrasa con las reglamentaciones de cada Estado. Un ejemplo es la venta de alcohol en los estadios: la marca más conocida de Cerveza en Estados Unidos es uno de los auspiciantes de la copa. Brasil como medida de seguridad por incidentes en el fútbol local, había prohibido la venta de todo tipo de bebidas alcohólicas en estadios. Estemos de acuerdo o no con esa medida, el dato es que la FIFA pasó por arriba la medida local, imponiendo “excepcionalmente” por 2 meses la venta de Cerveza con el monopolio de esas dos marcas fusionadas. Algo similar sucede con la construcción de estadios y otras obras de infraestructura, donde la FIFA impone, a cambio de realizar el mundial, a las empresas constructoras y las obras, por más impertinentes que sean: a diferencia de otros países, Brasil, como sucede también en Argentina, no tenía la necesidad de construir estadios ya que en las principales ciudades, por la tradición local, abundan estadios con la capacidad necesaria, quizás sólo requerirían obras para modernizarse y mejorar los accesos y condiciones de seguridad, pero no construir estadios. Aún antes de jugarse los cuartos de final, ya hay dos “elefantes blancos”: los estadios de Manaos y Cuiabá, construidos con un costo millonario sólo para albergar 4 partidos del mundial, en ciudades donde no hay un club importante local. Por otra parte, en ciudades como San Pablo, donde existe el estadio Morumbí con capacidad para aproximadamente 80.000 personas, la FIFA impuso la construcción del estadio donde fue la apertura.

En lo que hace al juego es un buen mundial, con un promedio de goles más alto que los anteriores y algunos buenos partidos, con la ausencia de algunas figuras pero la presencia de otras y algunas gratas sorpresas, como las selecciones de Colombia, Costa Rica o Argelia. Mientras tanto, con el mundo (incluido quien escribe) disfrutando de los partidos, Israel vuelve a invadir la Franja de Gaza y en Buenos Aires, el mismo día que la Selección jugó y ganó contra Suiza, el boleto de colectivo tuvo un nuevo aumento, al igual que el precio del combustible, mientras siguen los despidos y las suspensiones.

Es importante, tener en cuenta estas cuestiones, no para ir en contra del juego sino para tomar conciencia de cómo las mismas relaciones sociales que se dan en otros entornos se reproducen también en el fútbol. El mensaje optimista viene de los manifestantes brasileños, que aman el fútbol pero también toman la masividad del evento para difundir lo que muchas veces es ocultado. Esta historia no termina con la Final, probablemente siga en los juegos Olímpicos de Rio de Janeiro y el mundial de Rusia en 2016.

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Fondos buitres: la pelusa del durazno

por Cristian

Se dice que “aquel que le gusta el durazno, se tiene que bancar la pelusa”. Forzando un poco la relación, podemos decir también que aquel que le gustan las leyes y las relaciones capitalistas, tiene que bancársela cuando estas leyes le juegan en contra. Y sí, más allá de esta metáfora, vamos a hablar del gobierno y de los fondos buitres.

Los fondos buitres son acreedores del Estado argentino que compraron la deuda a un precio muy bajo, luego de que Rodríguez Saá en el 2001 diga que no iba a pagarla. O sea, imagínese Usted compañero que tiene un papel de deuda de un determinado país y el presidente de ese país dice que no la pagará… entonces viene un señor que le ofrece unos billetes por ese papelito supuestamente “sin valor”. Obviamente que usted venderá ese papelito. Bueno, eso hicieron los fondos buitres. Compraron la deuda argentina a un precio de 50 millones de dólares y ahora reclaman cobrar 1.500 millones de dólares. Un escándalo, sí. Ahora bien, podemos decir que este reclamo es injusto, ya que estos fondos buitres estarían ganando muchísimo dinero con una inversión mínima. Podríamos decir que son unos malvados, unos oportunistas y demás cosas y tendríamos razón. Sin embargo, también ellos pueden decir que lo que hacen es completamente legal. Estos buitres tienen un derecho de cobro sobre el Estado argentino y quieren ejecutarlo. Guste o no, se ajustan al derecho burgués y, guste o no, un juez federal estadounidense les dio la razón.

Ahora bien, ¿qué podemos sacar en limpio de todo esto?

Inicialmente, podemos ver como el kirchnerismo dice que le gusta el durazno pero no se banca la pelusa. Es decir, al oficialismo le gusta el capitalismo, pero no le gustan algunos capitalistas que exigen sus derechos capitalistas. De esta forma, el gobierno toma una postura que puede ser  ingenua o canalla:  no entiende la lógica individualista del capitalismo y cree que en este sistema sólo debe haber capitalistas “buenos”, o si la entiende, se victimiza de forma hipócrita.

Ahora bien, como clase obrera nos tiene que quedar bien claro que esta disputa del gobierno con los fondos buitres no es más que una disputa entre diferentes partes de la burguesía por ver quien se queda con el fruto de nuestro trabajo. Como obreros tenemos que decir bien claro: no al pago de la deuda externa, sin distinguir entre usureros “buenos” o “malos”, porque todo usurero es burgués, y todo burgués vive de nuestra explotación. Por esto, no tenemos que caer en las pavadas nacionalistas que nos quiere poner el gobierno, que a la par que patalea contra los buitres paga religiosamente a Repsol, al CIADI, al Club de París y a otros tantos más.

Debemos entender que los dueños de los fondos buitres son tan despiadadamente explotadores como los dueños de la empresa donde trabajamos, porque ambos burgueses viven de nuestro trabajo. Debemos entender que los capitales que nos explotan en las fábricas, también especulan financieramente, por lo que el capital financiero y el capital productivo, que el kirchnerismo quiere poner como cosas diferentes, son dos caras de la misma clase explotadora.

Es por esto que debemos entender que el problema del capitalismo no está en algunos capitalistas malos, sino en la esencia misma del capitalismo. Es por eso que no tenemos que ver al enemigo en los fondos buitres ni en otro grupo determinado, sino en la clase capitalista toda, sea nacional o extranjera, financiera o productiva.

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